Calderas

Calderas | Calefacción - Briaqua

¿Pensando en renovar la climatización para tu hogar? Con nuestra selección de calderas domésticas puedes dar un nuevo salto de calidad y de confort. Las calderas llevan muchos años manteniendo nuestras casas calientes y a la temperatura adecuada para nosotros.

Pero… ¿Cómo funcionan? En las calderas, la energía se consigue gracias a la combustión de distintos combustibles, pero el vapor de agua es el elemento clave entre los componentes de esta combustión. Por tanto, te puedes encontrar con diferentes clases de calderas domésticas.

Mostrando 1-14 de 14

Hay diferentes clases de calderas domésticas dependiendo de los elementos que intervienen en su combustión y su funcionamiento. Para decantarte por una de ellas puedes tener en cuenta las características y las ventajas de cada una de ellas.

Calderas de condensación

Las calderas de condensación tienen los mecanismos más novedosos en cuanto a climatización. Su principal ventaja es la gran eficiencia y el alto rendimiento gracias a la tecnología que les acompaña. Aprovechan todo lo posible el calor del vapor creado en la combustión.

A raíz de esto, se ahorra en la cantidad de combustible. Se consigue una reducción de gases con efecto invernadero. Por tanto, las calderas de condensación son más ecológicas que otras clases de calderas. Este ahorro energético también se ve reflejado en la factura del gas. Se estima que el ahorro, en comparación con otras opciones de climatización, está alrededor de un 25%.

El funcionamiento de las calderas de condensación se basa en una técnica que aprovecha todo lo posible el calor que se crea al enfriar el vapor de agua contenido en el humo de la combustión.

Desde 2015, hay vigente una normativa europea sobre eficiencia energética que designa como obligatorias la incorporación de calderas de condensación únicamente en viviendas de obra nueva.

Una vez que te hayas decantado por una caldera de condensación. Te recomendamos cuatro claves para elegir la que más se adapte a tus necesidades. Cuatro aspectos que van a marcar la diferencia en tu elección:

  • Caldera de condensación simple o mixta. Una caldera simple se limita al uso para la calefacción. La caldera mixta es viable tanto para la calefacción como para la obtención de agua sanitaria caliente.
  • Ruido. En los hogares en los que la caldera de condensación va a estar cerca de las estancias de descanso, esta es una característica muy a tener en cuenta. Para conocer esto, debes mirar el rendimiento acústico de la caldera y compararla con otras.
  • Fuerza energética. La potencia va a depender de tus necesidades. Tus necesidades van a estar definidas por cuántas personas viváis en el hogar.
  • Caudal. Viene definido por la cantidad de agua caliente que la caldera puede aportar durante un tiempo concreto. Nuestra recomendación es que tengas en cuenta el número de salidas de agua que tiene tu casa. A más salidas de agua, mayor necesidad de caudal alto.